Dr. Luis Sangoquiza C.
Gerente General

Un poema tras otro se convierte en una ventana, una puerta, una invitación a la reflexión donde discurren plácidamente la vida, la tierra, el sol, la belleza, el día, la noche, el viento, el agua, el océano, la lluvia, el fuego, los animales, las aves, la vegetación, el silencio, la muerte… Todo esto abarca los ciclos de la vida y la Naturaleza.

Nuestra Constitución refiere que la naturaleza o Pacha Mama, es el lugar donde se reproduce y realiza la vida, por lo tanto tiene derecho a que se respete su existencia y mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos.
Tenemos un compromiso ético con la naturaleza y con las nuevas generaciones, ya que defendiendo la naturaleza defendemos la vida de todas especies y sus submundos.

Este es el motivo de nuestra existencia como PROGEDE OIL-NATURA. Nacimos y crecemos haciendo lo que sabemos y haciendo lo que nos gusta. Esta es nuestra convicciòn y nuestra vocaciòn; para ello contamos con un equipo de profesionales especialistas en la materia y operadores de amplia experiencia, que nos permite ser los pioneros en el reciclaje de residuos especiales como el AUC.

La responsabilidad ambiental es la imputabilidad de una valoración positiva o negativa por el impacto ecológico de una decisión. Se refiere generalmente al daño causado a otras especies, a la naturaleza en su conjunto o a las futuras generaciones, por las acciones o las no-acciones de otro individuo o grupo. Ejemplo: “La responsabilidad ambiental de las empresas petroleras es grande debido a la contaminación del mar y las playas provocada por los derrames”.
Hans Jonas propone un imperativo que, siguiendo formalmente el imperativo categórico kantiano, ordena: “obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica en la Tierra”. Dicho imperativo se conoce como el “principio de responsabilidad” y es de gran importancia en ecología y derecho ambiental.

La responsabilidad ambiental recae tanto en los individuos, como en las empresas, países y en la especie humana en su conjunto.
En la responsabilidad ambiental también se debe evaluar el hecho de la “reparación por daño ambiental”. Desde el campo del las ciencias jurídicas, pueden surgir diferentes clases de responsabilidades ante este supuesto como sería la responsabilidad civil por daño ambiental, la responsabilidad penal por daño ambiental y la responsabilidad administrativa por daño ambiental.

Parte de esta responsabilidad ambiental recae en las instituciones, como principales fuentes de contaminación ambiental. Es por esto que hoy en día las empresas deben incluir dentro de sus programas estrategias que minimicen el impacto ambiental, una de ellas es la política de implementar tecnologías limpias con cero emisiones y acuerdos y/o convenios con gestores ambientales que garanticen y respalden el tratamiento adecuado de los residuos que generan.